Eduardo Mendoza
2011-11-05
En el período comprendido entre las dos Exposiciones Universales de Barcelona de 1888 y 1929, con el telón de fondo de una ciudad tumultuosa, agitada y pintoresca, real y ficticia, asistimos a las andanzas de Onofre Bouvila, inmigrante paupérrimo, repartidor de propaganda anarquista y vendedor ambulante de crecepelo, y su ascensión a la cima del poder financiero y delictivo.
Mendoza nos propone un nuevo y singularísimo avatar de la novela picaresca y un brillante carrusel imaginativo de los mitos y fastos locales. Una fantasía satírica y lúdica cuyo sólido soporte realista inicial no excluye la fabulación libérrima.
Eduardo Mendoza nos lleva a través de una Barcelona bulliciosa y llena de vida en 'La Ciudad de los Prodigios'. La novela es un tapiz colorido de historias entrelazadas que capturan el espíritu y la esencia de la ciudad. Las descripciones vibrantes y la prosa aguda me evocaron una conexión profunda con la Barcelona que amo. La historia es un festín para los sentidos, una oda a la creatividad y al ingenio humano, que resuena con mi propio oficio artesanal y mi amor por esta ciudad. Una lectura imprescindible para cualquier bufph que busque sumergirse en la rica tapestría urbana.